Durante la unidad práctica del taller, los estudiantes participaron en una actividad ambientalmente significativa que consistió en la decoración de eco-macetas elaboradas con materiales reciclados, donde cada estudiante personalizó su maceta. Posteriormente, las eco-macetas fueron sembradas con plantas medicinales locales como manzanilla, menta, lavanda y toronjil. Con entusiasmo, los alumnos trabajaron en equipo para organizar las macetas dentro del invernadero escolar, creando un espacio colorido, acogedor y funcional que combina arte, sostenibilidad y saberes tradicionales.

